Segundo día de gimnasio

Después del exitoso primer día de vuelta al gimnasio, el segundo ha sido totalmente a la inversa, aunque no en la sesión, sino por las consecuencias posteriores.

Al haber completado sin apenas molestias la anterior sesión, pues en esta quise llegar un poco más, y sin tener medida, empecé a hacer ejercicios y con cargas en las que más o menos podía. Ingenuo de mi, y ya sabiendo que me ocurriría si no tenía cuidado con las cargas de trabajo, me han vuelto a entrar bastantes agujetas. Fui el lunes y ya estamos a viernes y ahora empiezan a no ser molestas, de manera que hay que tener cuidado con el retorno descontrolado.

Hay que tener en cuenta que los ejercicios que hacemos en el gimnasio distan de los que podemos hacer en nuestra vida diaria, ya que estos están asimilados y acostumbrados por el músculos, pero cuando variamos la frecuencia, forma, intensidad, el cuerpo lo padece, y es algo que previamente sabía, pero las ganas y el encontrarse bien en el momento de hacerlo, te olvidas.

¡Precaución!, y emplear mucho más tiempo para subir la frecuencia, pesos, intensidad y número de ejercicios sino queréis pasar una semana de dolores, que si le sumamos un principio de resfriado con mal cuerpo, se torna una experiencia bastante incómoda.

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